Artículos con la etiqueta“fresas”

Mermelada de fresa con azúcar integral de caña y limón

Mermelada de fresa casera

Hace tiempo publicamos en el blog otra receta para hacer mermelada de fresa casera (con mucho éxito, por cierto), pero en esta ocasión nos apetecía experimentar un poco, así que hemos probado usando azúcar integral de caña, en vez del blanco.

Gracias a este tipo de azúcar conseguiremos una mermelada de fresa con una textura y color increíbles, y además está demostrado que el azúcar integral nos aporta más nutrientes que el azúcar blanco, que solo nos aporta calorías, lo cual es un buen añadido. Aún así estamos ante un producto con bastante azúcar, así que hay que tomarlo con moderación.

Helado casero de fresas y yogur

Helado de fresas y yogur

El otro día os hablamos de nuestra nueva heladora, y también os dijimos que habíamos hecho algunas pruebas con resultados muy satisfactorios. Pues bien, aquí tenéis una de ellas, un rico helado casero de fresas y yogur.

Lo bueno de ser casero es que podemos usar ingredientes de máxima calidad, además de saber exactamente lo que nos estamos comiendo. Bueno y por supuesto la satisfacción de comerse algo hecho por uno mismo :)

Mermelada de fresa casera

Mermelada casera de fresa
He de reconocer (soy Jorge) que estoy algo obsesionado con la mermelada de fresa, y con las fresas en general. Es algo que no puede faltar en mis desayunos, y nunca llegaré a aborrecerla (espero).

Es por eso que no puedo dejar pasar la oportunidad cada vez que llega la temporada de fresas de hacer mi propia mermelada casera. Porque, ¿hay algo mejor que tomarse una tostada de buen pan con mermelada de fresa hecha por uno mismo? No lo creo…

Encima es muy sencilla de hacer, así que no tenéis excusa. Incluso si no os gusta mucho la mermelada de fresa deberíais probar esta, es una auténtica delicia, y no tiene nada que ver con las que compramos en el supermercado.

Mermelada casera de fresa

Ingredientes para la mermelada de fresa perfecta

– 1kg de fresas
– 200gr de azúcar blanquilla *Actualizado al final del artículo
– El zumo de medio limón

Elaboración de la mermelada

Lo primero que tendremos que hacer será lavar las fresas y quitarles las hojas y la parte blanca que puedan tener, y las vamos echando en la olla que vayamos a usar, y añadimos el azúcar y el zumo del medio limón.
Y ahora, la parte que más me gusta (y que aprendí del gran Jamie Oliver), hay que meter las manos (bien limpias, por supuesto) y empezar a “destruir” las fresas, cogiendo puñados y aplastándolos con las manos, hasta que suelten todo el jugo.

En este punto me gusta dejar la mezcla reposar unos 10 minutos, porque me imagino que el azúcar y el limón aprovecharán para sacarle todo el sabor y el jugo a las fresas.

No me gusta demasiado encontrarme trozos en la mermelada, así que antes de empezar a cocinar la mermelada le doy un poco de caña con la batidora. Lo justo para que desaparezcan los trozos más grandes.

Solo queda dejarlo a fuego lento durante unos 40 minutos, o hasta que veamos que ha cogido espesor y un bonito brillo. Mientras, podemos hervir un par de botes de cristal (junto con sus tapas) en una olla grande en la que los cubra el agua. Habrá que hervirlos unos 10 minutos. No soy ningún experto en encurtidos, pero con este método nunca he tenido problemas.

Después de hervir los botes, los secamos bien con papel de cocina, los llenamos con nuestra rica mermelada hasta el borde, y tapamos.

Según he leído, después de llenar el bote, hay que hervirlos una vez más, colocándolos de pie en una olla en la que podamos cubrirlos de agua, durante unos 20 minutos. Confieso que nunca he llevado a cabo este paso, y he consumido mermelada que llevaba almacenada casi un año… y aqui estoy :)

Espero que aprovechéis estos meses de temporada de fresas y probéis a hacer vuestra propia mermelada.

Por cierto, con el kilo de fresas (pesadas sin las hojas y la parte blanca) he llenado dos botes de unos 350gr y un poco de otro, así que habrán salido casi 800gr de mermelada.

ACTUALIZACIÓN 22/05/2014: Después de investigar y hacer mermelada unas cuantas veces más, hemos cambiado la cantidad de azúcar, pues ahora sabemos que es el encargado de conservar la mermelada, y además sale más rica. Para 1 kilo de fresas ahora usamos 400 gramos de azúcar.

Tarta de queso fresco

Tarta de queso fresco
Hoy tenemos el placer de contar con la colaboración especial de Muriel (etringita), autora del delicioso blog Fotomerienda, que comparte con nosotros esta espectacular receta de tarta de queso fresco. Os dejamos con ella.

Esta tarta de queso fresco es un postre perfecto para los calurosos días de verano. La base no necesita mucho rato de horno y el relleno se cuaja en el frigorífico. Aunque la receta va acompañada de mermelada de fresa podéis cambiar el sabor y la fruta con la que va recubierta. Con las cantidades señaladas se puede hacer una tarta redonda de 20 cm de diámetro.

¿Qué necesitas?

Pasta de la base:

  • 140 g de harina
  • 40 g de azúcar glass
  • 60 g de mantequilla
  • 1 huevo

Ingredientes tarta de queso fresco
Relleno de queso:

  • 300 g de queso fresco tipo burgos
  • 125 ml de leche
  • 75 g de nata líquida
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 hojas de gelatina grandes (4 si son pequeñas)

Ingredientes tarta de queso fresco
Cobertura:

  • mermelada de fresa
  • fresas (opcional pero altamente recomendable)

Elaboración de la base de la tarta:

Tamizar la harina y el azúcar en un cuenco y remover. Incorporar la mantequilla y amasar hasta que parezca pan rallado. Agregar el huevo, y trabajar la masa con una espátula. Cuando se haya integrado el huevo seguir amasando con los dedos hasta que haya ligado y quede una masa lisa y brillante. Envolver la masa en un film transparente y dejar reposar en el frigorífico al menos 30 minutos.

Precalentar el horno a 200 ºC. Extender la masa con rodillo sobre una superficie enharinada y forrar un molde desmontable para tartas. Como la masa lleva mantequilla no se pegará (es más, incluso se separará del molde un poquito al cocer). Pinchar la base con un tenedor y cubrir el molde con papel de aluminio. Hornear de 15 a 20 minutos hasta que la masa esté ligeramente dorada. Retirar el papel de aluminio y seguir horneando 2 ó 3 minutos. Dejar enfriar la base de la tarta.
Tarta de queso fresco

Elaboración del relleno:

Poner en un cazo la leche, el azúcar y la nata. Sin dejar de remover, cuando la mezcla se haya templado, incorporar las hojas de gelatina (previamente mojadas en agua fría, y escurridas). Batir con unas varillas hasta disolver completamente la gelatina (no es necesario que hierva, sólo que se caliente un poco). Apartar del fuego y añadir el queso fresco cortado en trozos pequeños. Batir con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea sin grumos.

Verter el relleno sobre la base de la tarta y enfriar en la nevera durante al menos 4 ó 5 horas hasta que quede consistente. Es mejor hacer la tarta el día anterior al que la vayamos a consumir.

Cobertura y presentación:

Antes de servir, poner una capa fina de mermelada de fresa. Si quieres y es temporada de fresas, además de la mermelada se pueden poner fresas cortadas en láminas para que la tarta sea aún más apetecible.
Tarta de queso fresco

Lo de las cookies

Usamos cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando entendemos que estás aceptando las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR